El camino del Yoga es el camino de integración con la vida...
Si decides transitarlo, no dudes, ella te irá mostrando su increíble magia, paso a paso.
Solo es necesario estar dispuesto a reeducar los sentidos, la mente y el corazón para poder valorar lo que se te brinda a cada instante...
Gracias papis y mamis por compartir esta clase con nosotros!!! Estuvo super divertido y fue un placer mostrarles todo lo que aprendimos con mucha alegría !!!
El yoga para niños los ayuda a desarrollar fuerza, flexibilidad, una mente tranquila, un corazón abierto, y les da herramientas para regular las emociones. Para introducir la práctica de yoga en los niños, podemos empezar por las siguientes posiciones amigables y divertidas para ellos.
1. TOMA 5 RESPIRACIONES EN LA POSTURA DE LAS PIERNAS CRUZADAS O SUKHASANA
Esto calma y centra a los niños, y puede usarse fuera de la esterilla de yoga, por ejemplo antes de un exámen, cuando están estresados o en conflicto.
Yoga para niños. Piernas cruzadas
Paso a paso: Sentado en una posición cómoda (frecuentemente en Sukhasana o Postura de las piernas cruzadas), pon las manos sobre las rodillas con los puños cerrados. Mientras se inhala a la cuenta de 5, extiende los dedos. Luego exhala también a la cuenta de 5, doblando los dedos nuevamente hasta cerrar el puño.
Retardar la respiración provoca que se realientice la mente, lo cuál trae consigo lograr un mayor enfoque y relajación.
2. POSTURA DE EL ÁRBOL O VRIKASANA
Esta es una clásica y divertida postura de equilibrio. Los niños adoran hacer equilibrio sobre una pierna.
Yoga para niños. Postura de El árbol
Paso a paso: Parado sobre un pie, llevar el otro pie por encima o por debajo de la rodilla, en dependencia de la flexibilidad. Piensa en la pierna de apoyo como si fuera el tronco de un árbol, con la raíz en el suelo, y extiende los brazos hacia arriba, como si fueran las ramas de los árboles.
Para que sea más divertido, intenta mover lentamente los brazos como ramas que se mueven con la brisa.
3. POSTURA DE la carpa O ADHO MUKHA SVANASANA
Otra postura clásica. Incluso el más pequeño de los yoguis puede ponerse al revés y de esta forma mirar a través de sus piernas para un cambio de perspectiva.
Yoga para niños: Postura de El perro boca abajo
Paso a paso: Pon tu cuerpo en forma de V invertida, con las manos colocadas al ancho de los hombros y los pies al ancho de las caderas. ¿No has visto un perro estirándose de esta forma? Trata de mantener los brazos rectos.
4. LA VELA, paro de hombros O SARVANGASANA
Esta postura invertida también puede ser divertida para los niños. Es como descansar los pies, ¡que siempre estamos sobre ellos! Las posturas invertidas tienen muchos beneficios, por ejemplo, mejoran el estado de ánimo y es una forma de perder el miedo, un impulso de fuerza y confianza.
Yoga para niños. Postura de La vela
Paso a paso: Tumbado sobre la espalda, lleva las manos a la parte baja de la espalda y poco a poco lleva las piernas hacia arriba. Trata de mover los pies como una vela parpadeante.
Puedes hacer una variación, poniendo las piernas como en la postura del árbol que hiciste arriba, ¡pero esta vez el árbol está al revés!
5. POSTURA DE RELAJACIÓN o savasana
Los niños a menudo se sienten estresados, como los adultos, y necesitan tiempo de inactividad para relajarse.
Paso a paso: Acuéstate boca arriba con las piernas y los brazos abiertos y relajados. Trata de no moverte, intenta estar muy muy tranquilo. Una variación puede ser poner los brazos al extendidos en forma de estrella de mar. Piensa que tienes ventosas en la parte inferior de los brazos y las piernas y que estás en el fondo del océano. Esto le ayudará a mantenerse quieto.
Yoga para niños
En esta práctica breve, tu niño ha aprendido una técnica de respiración para relajarse y realentizar la mente. Ha practicado el equilibrio, trabajó la parte superior del cuerpo, e hizo una postura invertida de una forma segura y luego descansó.
No te preocupes si no hacen las posturas “perfectas”, el punto es intentarlo, y pasarla bien. Verás como obtendrán ellos también los beneficios de la práctica.
El cuerpo y la mente de los niños aún están en desarrollo, y estas posturas ayudan a desarrollarlas de forma equilibrada, aportando fuerza y flexibilidad.